Tú, uno más

19 julio 2013

Ciego amor.



Correcto, es tan fácil decir te quiero, y tan difícil intentar demostrarlo que al final de cada frase de amor añadimos un para siempre o un jamás o un nunca o quizás usemos todo junto: -nunca jamás acabará esto, será para siempre-, y bueno si me tiras mucho utilizan o utilicemos un hasta el infinito, -¡joder no midas tú amor!-, cuando habría que amar con los cinco sentido, sin miedo y con la picardía e ir ambos al mismo lugar, comenzar el esprín por diferentes caminos y solo una simple, bonita e inesperada meta, pero… ¿elegimos correctamente el camino?-. Nunca lo sabremos, jamás añadiremos las palabras derivadas, con las cuales cometeremos un número infinito de errores, y siempre fallaremos.

Aún no sé cuál será mi destino... aun nadie sabe nada de su vida, hablamos de futuro cuando aun no sabemos lo que pasará mañana, joder, ostia puta, con perdón de la expresión ¿Por  que nos dejamos llevar por la cruda realidad, y dejamos de vivir en el mundo de yupi? Mi opción es vivir el día a día y si me aprietas la horas y aun más si me intentas escurrir  las palabras o emociones viviré los minutos o incluso los segundos, porque cuando crees saber todas las respuestas, llega el universo y te cambia las preguntas, por eso me gusta creer que el mundo no acaba en el primer fracaso, porque he vivido poco, pero lo suficiente para saber y poder ayudar, porque nada es perfecto hasta que encuentras a la persona perfecta y hace que tus días, sean o no sean  perfectos los enfrentes con una sonrisa, porque siempre llega persona ese momento en el que vas a 200 por hora, a toda hostia y no quieres enterarte de lo que pasa a tu alrededor, pero de repente llega alguien que te dice que aflojes, y cuando aflojas te das cuenta de las cosas, de repente ocurre. Algo se acciona y, en ese momento sabes que las cosas van a cambiar.
Así que… ¿pensar en futuro? ¿Pensar en pasado? ¿Pensar?, simplemente tengo 16 años 3 meses y 10 días, y con todo esto quisiera ayudar, abrir los ojos y vivir justamente el segundo en el que vivimos, porque vamos buscando cosas nuevas fuera, cuando lo mejor de cada uno está justo al lado.



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